¡Hacemos latir el tiempo del mediodía! Los agentes de la comunidad educativa lo tenemos claro, los comedores escolares tiene que tener CORAZÓN. Se ha acabado el hecho de dar de comer para cubrir una necesidad biológica, rehuímos de tener espacios fríos y sin vida donde sentarse durante el rato del mediodía. Pasamos del anonimato de los profesionales a la pasión de las personas que acompañan… Cada uno a su ritmo, no hay prisa, un paso tras otro… Eso sí, con paso firme, con la constancia que necesita el aprendizaje de los hábitos, con la paciencia y la estima que requiere…