Desde las primeras etapas de la vida, es esencial tener en cuenta y potenciar las distintas habilidades motrices, tanto finas como gruesas, así como las habilidades cognitivas y emocionales. Este conjunto de habilidades contribuye al desarrollo integral del niño o niña, puesto que están profundamente interrelacionadas. Las habilidades motrices finas, como coser un botón o desgranar guisantes, favorecen la precisión, la coordinación óculo-manual y la concentración. Las habilidades motrices gruesas, como saltar a la cuerda o jugar a la rayuela, desarrollan la fuerza, el equilibrio y la coordinación general del cuerpo. Al mismo tiempo, las habilidades cognitivas y emocionales permiten…
4 Habilidades clave para el desarrollo de los niños y niñas
22/04/2025 | Educación en el tiempo libre, Recursos pedagógicos