En el comedor escolar y en familia, tenemos que acompañar a los niños/as con respeto mientras comen, confiando en su capacidad de autorregulación y potenciando su autonomía y autoconocimiento. Se ha terminado la era de «¡si te acabas las lentejas te harás muy fuerte!». Presionar los niños y niñas para que coman puede conducir a más resistencia, generar rechazo a ciertos alimentos y conductas alimentarias poco saludables. Este es uno de los puntos clave del documento que ha publicado esta semana la Agencia de Salud Pública de Cataluña: «Acompañar las comidas de los niños/as; consejos para comedores escolares y para…