¡Han llagado los juegos de agua! Durante julio las escuelas infantiles se llenan de chapoteos, salpicadas y risas descontroladas. Esto pasa también en los «bressols» de verano, nuestros casales de verano para la pequeña infancia. Experimentar y manipular el agua ayuda a los niños y niñas a consolidar muchos conceptos, a relacionarse y a comunicarse con el medio y con las personas, ¡a la vez que se lo pasan en grande! Los niños y niñas, cuando juegan con agua, desarrollan las percepciones y sensaciones del propio cuerpo en contacto con el agua: seco, mojado, calor, frío, resbaladizo, espumoso, profundo, superficial,…